jueves, 6 de enero de 2022

CARTA DE LOS TRES REYES MAGOS DE ORIENTE A MIS HIJOS

 Queridos Manuel de la Piedad e Inés Salud:


Somos Melchor, Gaspar y Baltasar, los tres Reyes Magos de Oriente, y durante esta noche hemos tenido un arduo trabajo repartiendo regalos para todas las niñas y niños del mundo.

Como sabéis, esto que hacemos es una larga tradición que año tras año repetimos y que tuvo su origen hace ya más de dos mil años, cuando en un pequeño y frío portal de un humilde pueblo llamado Belén, nació el niño Jesús, un niño pobre porque sus padres apenas tenían unas pocas mantas para taparlo.

Pero queremos contaros un secreto, nuestra misión no es simplemente repartir regalos, nuestra principal misión es también la de regalar ilusión y esperanza a todas las personas, porque como sabéis en el mundo hay niños y mayores que viven tristes y que además tienen muy poco, a veces no tienen qué comer ni con qué vestirse.

Nosotros logramos transmitir esa ilusión y esperanza de que un mundo mejor es posible. Lo sabemos porque todos los años cuando vamos montados en nuestras carrozas, lo vemos en las caras de los niños y de los mayores. Pero necesitamos vuestra ayuda para que esa alegría y felicidad no se pierda nunca.

Para ello, Manuel e Inés, debéis ayudarnos llevando esa ilusión y alegría en vuestro corazón. Y para poder regalárselo a todas las personas, lo que tenéis que hacer es tener siempre una hermosa sonrisa en vuestras caras y ser muy felices.

Sabed que eso es lo que más deseamos nosotros y vuestros padres, que tú Manuel y tú Inés, seáis muy felices.

Y por último deciros que la felicidad no es solamente, como suele pensarse, eso de reir y cantar siempre. No, la felicidad es algo más, es estar contentos por saber que durante el día os habéis esforzado en hacer todas vuestras obligaciones y así veréis como la felicidad es completa porque os sentiréis satisfechos y merecedores de esos ratos de juego y disfrute. Pensad siempre que ayudando a los demás, la felicidad se comparte y se multiplica y se hace más grande.

Ese ha sido y es nuestro trabajo desde siempre, y necesitamos niños buenos como vosotros para lograr que la ilusión y la esperanza de los Reyes Magos perdure y se haga realidad todos los años.


Contamos con vuestra ayuda,

¿queréis ser felices?,

pues recordad,

la felicidad está en vuestro interior,

sacadla y compartidla con vuestros padres, familia y amigos.


Que el niño Jesús os bendiga, y que cada día sea una aventura cargada de sonrisas y felicidad.



Firmado los tres Reyes Magos de Oriente

MELCHOR, GASPAR Y BALTASAR





sábado, 1 de enero de 2022

EL HUMO DEL TIEMPO

 

Otro día una nueva fecha señalada,

no son tantas como para convertirme yo solo en un almanaque extraordinario,

pero sí las suficientes para saber que las marcados en rojo,

no son más que otras que están en gris o en negro (o hasta en blanco).


Llegó el dos mil veintidós,

y lo miro ansioso, deseoso,

redoblo mi apuesta y expectativas,

y le hablo como si fuera una persona, un mago o un ser superior.

Estas primeras horas son de propuestas,

de proyecciones y planes,

trato de agarrar los trescientos sesenta y cinco días con una sola mano,

de condensarlos en unos pocos minutos pensando, imaginando,

y me rearmo de fuerzas creyendo haber aprendido la lección,

sintiendo que esta vez sí será la definitiva.


No seré yo el agorero que tire por tierra esta costumbre, tan tuya y mía,

de cavar y hacer surcos en la tierra del tiempo,

de prepararlo todo,

de romper los terruños,

airear el sustrato y

descarnar la piel de la roca,

mientras dibujas e imaginas la cosecha del 22.


No seré yo el agorero que tire por tierra esta costumbre, tan tuya y mía,

pero,

mientras dibujas e imaginas la cosecha del 22,

se quema esta varita de incienso,

que en su extremo tiene grabado: “Happy New Year”.



viernes, 23 de julio de 2021

OPOSITAR ES DE VALIENTES

    Esta es la historia de una opositora, de una persona que hizo de una decisión personal toda una opción radical y rotunda, solo alimentada por la convicción interior de que quien da todo lo que tiene, nada a posteriori se puede reprochar. Esta historia comienza mucho antes de cuando se sitúan los dos momentos que aquí se cuentan, que son cuando realiza los primeros y los terceros exámenes de dichas oposiciones, mucho antes incluso de cuando hace casi un par de años se convocaron oficialmente estos procesos selectivos. Comienza cuando varios años antes se aprueban las ofertas de empleo público que recogen la previsión de estos procesos selectivos, momento en el que nuestra protagonista decide optar a esas plazas que se preveían convocar. En definitiva, un camino de varios años de duración que mañana día 24 de julio de 2021, de alguna manera finaliza con la realización del tercer y último examen de uno de estos procesos selectivos, quizás del que haya sido el central a todos ellos. Toda historia sabemos que tiene un final, y este todavía no está escrito, pero en la espera y el deseo de que pueda ser lo más feliz posible, ya hay una certeza y es que ella ha completado el camino, lo que podía hacer ya lo ha hecho y que ha logrado superar cualquier dificultad que dicho camino le ha ido planteando en cada momento. Así que Felicidades Pepi, y mucha suerte para mañana y para el resto. Te queremos.
 


OPOSITANDO A LA VIDA (25/09/2020 un día antes del primer examen)

Al final de la habitación,

sentada junto al escritorio,

tu figura sobre el papel encorvada,

como queriéndolo poseer,

lo intimidas y absorbes a la vez,

así, un día tras otro,

implacable, tenaz.

De repente, durante unos instantes paras,

alzas la mirada, perdida,

y a continuación, bebes

un insaciable trago de agua.

Tu espalda se acomoda, torpe,

y tu cuello, sometido, intenta regresar a tu cuerpo.

En ese instante, tu mente libre a veces,

se lamenta, se alegra,

se preocupa, se duerme,

se pregunta por qué,

pero siempre envuelta en una neblina,

una cuasi anestesia,

que acolcha y entumece

cualquier apreciable sensación.

Pero mucho antes, tú,

decidida a declararte en rebeldía,

saliste a buscar tu botín, sin importarte los peligros,

muchos de ellos desconocidos, impredecibles al estímulo,

y con transparente ingenuidad y sin haber terminado tu aventura,

resultó que trajiste las sacas llenas de tesoros,

tanto o más valioso que el que fuiste a buscar.

Aún así, y como viniste a por tu recompensa,

¡ahora sí, sal de tu trinchera!,

camina hacia ella con una sonrisa,

y sin complejo alguno, cógela,

no pidas permiso y graba tu nombre

en el sueño que siempre has tenido.


La vida de un opositor, ya la conocen todos,

es dura, ingrata, plomiza y penosa,

pero tú, lo has hecho diferente,

tu ánima resplandeciente y tranquila,

y tu sí convencido te han traído hasta aquí.

Claro que eres una más,

un deseo más públicamente ofertado,

un intento más legalmente convocado,

pero para nosotros eres la única,

administrada ilusión,

el único listado posible,

la que antes de hacer el examen,

ya lo ha logrado todo.

¡Suerte para mañana!.




LA CAVERNA (23/07/2021 un día antes del tercer y último examen)

Te adentras y rompes sin saber un ficticio velo,

una velada puerta,

aún cuando el sol en apariencia brilla igual e idéntico ambiente respiras,

has entrado en un camino de sombras y temores,

donde el calendario desaparece,

donde los segundos implacables caen,

siempre pesados,

siempre a des-tiempo.


Éter antiguo que deforma el pensamiento original,

que dulcifica el amargor de descubrir que cada nuevo día,

no es más que una alargada sombra del anterior.


Ese es el precio por entrar en la caverna,

tal vez, vista desde fuera, inocente casita de muñecas.


Conforme avanzas, ahogada en sus pasadizos,

sacas todo tu arsenal, toda tu fuerza del interior,

crees más en ti que en tu alrededor,

llegas a ver el cielo incluso desde el más angustioso subsuelo,

sientes el miedo, la decepción,...

pero no dejas que se apague el candil de la esperanza,

ese que te ilumina a través de todas estas galerías que recorres.


Tu espada esa llama azul y amarilla,

pequeña y vacilante que apresa tu mano,

y tu armadura tu pecho rebosante de sueños,

los que te permiten avanzar,

tal vez sin norte,

pero siempre hacia delante,

dispuesta a llegar a algún lugar.

¡Hacia tu destino con anhelo!.

Agarra con fuerza tu zurrón,

en el llevas tu ramito de primavera y unos cuantos amuletos,

y todo un sueño construido a base de esfuerzo, fe y valentía.

Camina un poco más,

límpiate el sudor de la frente,

recógete el pelo, y confía,

pues debes saber que aunque entraste y caminas por una cueva,

tu compromiso la ha transformado en una sima preciosa,

de hecho has descubierto para ti y para todos nosotros,

pase lo que pase,

la Gruta de las Maravillas.

Mañana la última etapa, el capítulo final de esta travesía,

por eso hoy, amor,

toda la suerte del mundo y disfruta de este hallazgo que es, todo tuyo.

Gracias siempre.








miércoles, 25 de noviembre de 2020

OJOS QUE MIRABAN A UN POR ENTONCES LEJANO 25 DE NOVIEMBRE

Tus ojos tristes son también tus ojos,

los míos, diferentes, también tristes a veces miran, 

nunca indiferentes,

¡que ojos tan bellos en tu rostro, duda no cabe!,

ojos de raza que encierran la fuerza,

de una vencedora con derrotas escritas en su piel.

Ojos que contienen la rabia

de una heroína, que segura de sí misma,

se levanta tras la caída, herida, brava,

porque para ella, la noche no es el remanso,

sino la hora de afilar el cuchillo para el siguiente día.

Te colocas el vestido, lana virgen, sin mangas y hasta la rodilla,

te ciñes el cíngulo de cáñamo, 

rematado por las borlas que heredaste de tu madre, de tu casa,

te calzas las sandalias,

sujetas la cinta de cuero con fe, pues en ella amarras tus sueños,

¡no se vayan a escapar!,

rodeas con ella varias veces tu pierna amoratada,

y te la anudas bajo la rodilla,

primero la de la derecha y después la de la izquierda,

siempre hincando la rodilla contraria, como te gustaba verlo hacer a tu madre

al fondo de la estancia, cada mañana desde tu yacija,

ojos atónitos, profundos, que veían a una joven y hermosa guerrera,

dispuesta a entregar su vida por aquellas tres niñas, que dormían

inocentes a un destino de castigos y humillaciones.

Ya puedes, salir a la calle,

con la mirada alta, alerta a los peligros,

decidida a caminar, o a correr,

a esquivar cualquier peligro.

Yo te observo desde lo escondido,

no importa ni mi nombre, ni quien soy,

tampoco importa cómo me pienses o me alcances a llamar,

te puedo ver con mis ojos, nunca indiferentes,

y eso basta, tú razón más que suficiente,

te protegeré, y así podrás cuidar de tu hija pequeña,

futura guerrera.

Las calles pedregosas de la aldea,

la fuente que hay a las afueras,

el campo donde cada día dejas tu sangre,

la casa donde preparas caldo y pan,

y el varón al que das placer,

dueño del apellido al que filias tus hijos,

es impuesto lugar, donde el hombre 

ofrece generoso a Dios, 

la violencia sobre la mujer,

donde cada día, cada noche, te juegas la vida,

para que tu hija la pueda ganar,

en la soñada espera que alguna vez,

exista un 25 de noviembre

que tus ojos puedan contemplar,

esos ojos tuyos, tristes y bellos.




jueves, 12 de noviembre de 2020

PORQUE SI ESTOY FELIZ POR SER MI CUMPLEAÑOS QUIEN REGALA SOY YO

Soy valiente,

lo digo, claro, sin miedo alguno,

tengo mucha fuerza, ya que

mi convicción y mi voluntad son de hierro.

Estoy convencido de que

cada mañana me visita la fortuna,

percibo rotunda la suerte,

cuando vuestros ojos me miran,

recojo conmovido el regalo,

extrañado si recuerdo,

pero completo si soy consciente,

la actitud, forjada gracias a manos amigas,

me adiestra a pensar menos,

a disfrutar más,

alegría que abre todos mis cierros,

relajado, distendido, ágil y ligero,

me animo y canto,

estrofas sueltas, quizás tímida música la que logro sacar de mi,

aunque suficientemente agradable y colorida

para pintar tus tardes de juegos de muñecas,

para recoger tus enérgicas salidas del colegio,

o para saborear tus despertares en cualquier modo o manera,

tengo delante mía el mayor tesoro, no hay duda,

los dioses, la luna, las estrellas, y

el sol por testigo, como la blanca espada

que unge mi cabeza,

envuelto y revestido por la gracia divina,

me convierto en el hombre más rico,

el más poderoso por no ambicionar,

la distancia y los besos son el equilibrio,

el “aquí estoy, presente, pero camina libre”

es mi enseña, mi gentil saludo,

mi reverencia sincera sin rendir pleitesía más que a mi dignidad,

mi educación, mi obra de arte.

Te quiero hijo mío,

te quiero hija mía,

te quiero compañera, amiga y madre buena,

os quiero, libres y felices, porque

es un tocar el cielo para este valeroso hombre de la tierra,

compartir en el mismo lugar y tiempo,

sueños, desventuras, lágrimas, risas, la espera, el silencio…, en definitiva,

el camino de la vida. 



domingo, 8 de noviembre de 2020

EN LOS TIEMPOS DEL CORONAVIRUS (XVI)

15/10/2020

10:20pm.- Vuelvo a casa tras una visita al Centro de Salud por un asunto menor. Voy en mi coche, bordeando una barriada de casas bajas, las voy dejando a la izquierda, todas ellas diferentes, de construcción propia, de hace al menos 50 años ya, separadas por infinidad de calles de un solo sentido con aceras muy estrechas, perpendiculares a la carretera por la que circulo. Imagino que hay calles similares paralelas a mi marcha, conformando así un entramado de cuadrículas perfectas densamente urbanizadas. A la derecha, se van sucediendo: un bloque de pisos, algunos solares en aparente construcción, un residencial de casas unifamiliares, reciente, moderno, sumido casi en absoluta oscuridad, casi inhabitado, y por último un gran descampado, amplio, con varios pinos, enormes, más antiguos sin duda que la existencia propia de todo lo que en esta noche tranquila mis ojos pueden observar a través del cristal del coche. Junto a estos enormes colosos naturales, a cierta distancia, aislado, un joven eucalipto proyecta una fina y alargada sombra a la luz de la luna. El descampado está ocupado por todo tipo de vehículos, la mayoría turismos, también hay algunos camiones, tractores y hasta un autobús escolar. Sin duda este espacio asume las plazas de aparcamiento que el descontrol y el ansia constructiva de los precursores de aquella barriada no previó.

En el descampado, entre dos coches veo la escena de un grupo de jóvenes, chicas y chicos sentados en sillas plegables de playa. Llevan ropa deportiva, pantalones y sudaderas de manga larga. Todos forman visto desde arriba una elipse casi perfecta, cuya simétrica disposición se proyecta más perfecta por tener todos las piernas igualmente flexionadas, haciendo que las rodillas de todos se encuentren apoyadas de igual manera en las rodillas de sus compañeros. Pareciese que el bello dibujo conformado por todos, les protegiese más y mejor del frío de la noche.

Es un día entre semana y no hay gente por las calles, tampoco es aquel un sitio normalmente frecuentado, ni tampoco lugar habitual de paso, por lo que todo más, hace que dicha imagen sea curiosa y pintoresca, inesperada quizás. En todo, la escena roza lo simpático, lo entrañable. Una reunión de unas quince personas, en distendida conversación, buen ambiente y relajada gesticulación, una imagen serena y amigable, que cambia por completo a otra más repulsiva y siniestra, por el simple de hecho de encontrarnos en los tiempos del coronavirus, y no llevar ninguno de ellos mascarilla.



martes, 27 de octubre de 2020

LAS FRUTAS Y EL AMOR



Julen agarró con suavidad la mano de Cova, deslizando los dedos por todo su dorso para luego girar buscando, abajo, entrelazar sus manos. De manera en apariencia accidental, Julen acercaba sus labios a la oreja de Cova, mientras impactaba sutilmente su hombro, su pecho, su sexo, con el cuerpo de ella. Frente aquella mesa del súper repleta de todo tipo de frutas, cual una inmensa estrella, fueron ellos dos diminutos planetas girando a su alrededor. Nerviosos en sus movimientos, ingeniosos en sus comentarios, que si mira los aguacates que parecen huevos de dinosaurios, que si ahora debe dirigirse usted a mi como su majestad pues tengo en mis manos esta hermosa granada,... 

Se encontraron casualmente mientras acompañaban a sus padres, grandes amigos desde hacía ya muchos años, antes incluso de que Julen y Cova nacieran. Aprovecharon para despistarse por entre las verduras, ensaladas y los productos frescos, mientras sus padres charlaban y se reían relajadamente a una considerable distancia. Cova y Julen, Julen y Cova, viajaron juntos de un lado a otro a través de aquella frugal galaxia, de un chiste a una broma, de una mirada dulce a otra desesperada. Allí, verificaron la realidad de aquel fuego abrasador, de unas llamas que parecieron prender en el pasado puente de la Virgen del Pilar, en el camping de Granadilla del Monte, donde fueron junto a sus padres y hermanos. En una de esas noches, la última, unas torpes caricias, un par de tímidos besos fueron suficientes para generar aquel estado de aturdimiento, una plácida distracción que había alimentado durante todos estos días el deseo de encontrarse de nuevo. Pero tan pronto el tiempo y el espacio pareció detenerse a su alrededor, los chicos fueron requeridos por sus padres a continuar la cotidiana y anodina compra. Se despidieron con toda la intensidad que sus ojos pudieron transmitir, sabiendo que ya todo alrededor había cambiado por completo. Retomaron cada uno su camino, como si pasearan a la vera de un hermoso río, él recorriendo la calle de las conservas de pescado, y ella la calle de las patatas fritas y los frutos secos.

A sus trece años Julen y Cova, junto a una montaña de naranjas guachis, descubrieron por primera vez que se habían enamorado.

CARTA DE LOS TRES REYES MAGOS DE ORIENTE A MIS HIJOS

  Queridos Manuel de la Piedad e Inés Salud: Somos Melchor, Gaspar y Baltasar, los tres Reyes Magos de Oriente, y durante esta noche he...